lunes, 24 de mayo de 2010

Anita. Bordadora de Sueños

Ana, Anita, junto con Ángel, llegaron a Leganés en 1975 como tantos y tantos, pero a diferencia de la gran mayoría de los que acudieron por entonces no se trataba de una pareja de jóvenes ilusionados ante un futuro sin duda amenazador pero igualmente prometedor; en este caso ambos sobrepasaban ya la edad de los sesenta años y su vida en muchos caso parecía de novela.

Anita, nacida en Bilbao en 1613 había conocido la República, la Guerra Civil, que se llevó a un hermano, los campos de refugiados, el exilio francés, la clandestinidad política e incluso la cárcel por defender la libertad y la democracia desde el Partido Comunista de España frente al régimen franquista. En Leganés vivirá la muerte del dictador y el renacer de la esperanza y de la democracia de los años de la transición. Fueron años apasionantes en los cuales Anita retomará su actividad política desde el partido, el sindicato o las entidades vecinales o ciudadanas de la que formó parte; fueron años en los que vivirá momentos muy felices junto a grandes desengaños.

En el Leganés de entonces no había casi de nada; era una ciudad por hacer: colegios, ambulatorios, alcantarillas, transporte,… Y a esa labor se pusieron muchos, y entre ellos Anita que en todos los años que vivió en Leganés siempre mantuvo un gran compromiso cívico, fruto de sus convicciones políticas, con la ciudad, lo que condujo a que años más tarde se le concediera la medalla de plata de la ciudad, el galardón ciudadano más importante que concede el Ayuntamiento de Leganés y que, de alguna manera, recogía la enorme gratitud que la teníamos de todos los que la conocimos y aprendimos de ella y con ella.

No sé qué faceta destacar más si su lado más familiar y humano, si su capacidad de entrega y de trabajo, si su valía intelectual, si su compromiso con los más necesitados, o su versatilidad y disposición. Seguro que todos los que compartieron algo con ella guardan en su memoria recuerdos amables y positivos, pues incluso en los momentos más difíciles, cuando sus decisiones no fueron entendidas por algunos, supo estar a la altura.

No he querido poner ningún nombre de persona en esta semblanza más allá de el de Ángel, pues sería infinito el número que por una u otra razón deberían aparecer; pues allá por donde pasó Anita dejó amigos y deudos, como tuvo la suerte de comprobar en el homenaje que un buen número de amigos compartimos con ella hace ya unos años.

Por último, destacar algo que debería ser más conocido y valorado, pues todos los leganenses somos poseedores de una obra original de Picasso merced a la donación que Anita hizo a la ciudad del libro de firmas de la Unión de Mujeres Españolas en el Congreso de Partidarios de la Paz de 1949 en París que cuenta entre sus páginas el dibujo original del pintor malagueño que reproducimos.

Algo es seguro, con más gente como Anita el mundo sería diferente y... mejor.

Al olivo le creció

una rama

más allá que las demás.

Sólo ella

con sus aceitunas nuevas

puede contemplar el valle.

Yo,

sólo a ella

Rafael Alberti

Artículo publicado en la Revista Cultural EL ZOCO, nº 9, Ver revista

© Francisco Arroyo Martín. 2009

Para citar este artículo desde el blog:

ARROYO MARTÍN, Francisco. Anita. Bordadora de Sueños. (http://elartedelahistoria.wordpress.com/2010/05/23/anita-bordadora-de-suenos/). 2010